En un mundo lleno de desencuentros, un día de enero llegaste tú...
no esperaba conocer a nadíe especial en esas fechas, de repente una fuerza extraña me llevo justo al lugar donde te encontrabas, cuando te vi, fingi demencia y me límite a observar,
luego pactamos una cita para ir a divertirnos, una fiesta en pleno miercoles,
llego la noche y Zipolite fue testigo de nuestro primer cruce de palabras,
todo fue diversión, conversaciones, tragos y muchas fotos,
momentos que quedaron guardados en mi memoria,
los dias pasaron rápido y llego el momento de la despedida,
no fue como la hubiera deseado, pero asi tuvo que ser.
El tiempo paso y comenzé a extrañarte, a pensar en tí,
el mundo virtual te traia de vuelta a mí cada vez,
en cada correo, en cada mensaje, en cada nick,
nunca pense que los encuentros por interenet fueran sanos,
pero ahora me doy cuenta que sirven de consuelo y en muchas ocasiones
acortan distancias.
en otras más alargan conversaciones y te hacen olvidar el reloj.
hace algun tiempo dejé de creer en el amor a distancia,
pero ahora es el remedio de todos mis males,
¿te dije que te siento cerca?
cuando veo mi reloj y son las dos de la mañana,
cuando leo en mi celular un mensaje tuyo,
o en nuestros incontables encuentros
en ese mundo que tu llamas virtual.
no se si volveras, pero dejare pasar el tiempo,
y esperare nuestro reencuentro,
para decirte "bienvenida",
y darte un abrazo, y que me abraces,
y caminar en la noche por la playa los dos,
como lo hicimos en aquella vez en nuestro primer encuentro.